jueves, 8 de mayo de 2014

Un regalo por correo

"Escuché lo que decían de él en la radio y pensé: esta novela está hecha para ella" y así el martes a mediodía llegó el volumen por correo. Él es así. Entre los cientos y cientos de libros que conoce tiene la capacidad de extraer el que es perfecto. Suyos fueron La inevitable levedad del ser de Milan Kundera o la edición de Alicia en el País de las Maravillas con las anotaciones del matemático Gardner. Y ahora llega la casa de hojas de Mark Z. Danielewski. ¡Tengo un tesoro en casa! y no me refiero al libro :P

Apunta a ser uno de los referentes del siglo XXI en novela experimental. La edición, con distintas tipografías, formatos de página, dibujos, textos invertidos, colores y tachones, componen una experiencia literaria y visual que consiguen que la historia de terror que narra exceda las páginas. ¡Tengo unas ganas enormes de empezarlo!



¡Ah! y además está semana Rosa Pérez, autora de La soledad de los muertos, nos cita en su blog, ¡gracias!

 

domingo, 4 de mayo de 2014

Entrevista Rosa Pérez Lucas

Buenos y soleados días!
¡Hoy toca entrevista! Siguiendo la tradición que inauguramos con Roberto García Cela, autor de Siete cruces y El último deseo del cangrejo (Enviado ya más de 1000 veces. ¡Enhorabuena Roberto!), Rosa Pérez Lucas, autora de La soledad de los muertos. Óleo sobre lienzo, se presta gustosa a una nueva batería de preguntas sobre su persona y su obra (cuya sinopsis teneis AQUÍ y reseña AQUÍ). ¡Vamos allá!


 Una novela exige dedicación y perseverancia y por consiguiente, mucho tiempo. En  un mundo tan acelerado como el nuestro en el que los minutos son oro, ¿cómo y de dónde surge la motivación para invertir tu tiempo en escribir La soledad de los muertos?
  • Bueno, realmente desde pequeña tuve afición por escribir pequeños relatos o cuentos, así que un día se me ocurrió la idea de aprovechar los ratos muertos de unas vacaciones para comenzar a escribir sobre algo que me rondaba por la cabeza, lo que finalmente acabó siendo esta novela. Aunque evidentemente concluir el trabajo me costó muchísimo más tiempo que esas vacaciones, ya que mis exigencias respecto a la idea inicial fueron en aumento cada vez que me ponía a escribir. Además tuve que compatibilizarlo con los estudios, el trabajo y un poco la rutina, por lo que se fue alargando en el tiempo. Pero no tenía prisa, ya que disfrutaba muchísimo con todo ello. Seguramente ese sea el motor para la motivación, disfrutar con lo que haces.
Antes de lanzarte al periplo de la autoedición, ¿trataste de contactar con alguna editorial?, ¿qué opinión te merecen?
  • En realidad, al terminar la novela no sabía muy bien que hacer con ella. Era mi primera novela y no soy una escritora experimentada. Así que solo con investigar un poco de cómo está el mundo editorial en España decidí que ese no era el camino que quería seguir. Me daba un poco de vértigo perder la ilusión con el esfuerzo de introducir mi novela al público a través de editoriales que mayoritariamente apuestan por valores seguros y escritores reconocidos. Lo suyo es un negocio, lo mío no. No era mi camino.
  • Lo que sí que hice fue presentarla a algunos concursos literarios, que aunque hay mucha competencia me daba la oportunidad de medirme con otros escritores noveles como yo. En uno de estos concursos me comunicaron que había quedado finalista, y fue entonces cuando decidí que había llegado el momento de ponerla a la disposición de quien se sintiera interesado en leerla mediante la autoedición.
El escritor que avanza poco a poco para abrirse un hueco en el panorama literario sin el apoyo de una editorial, tiene mucho mérito. ¿Cómo describirías tu experiencia en ese sentido? ¿Cuáles son las ventajas y las desventajas de la autoedición?
  • Desde luego mi experiencia ha sido totalmente satisfactoria. En primer lugar porque he conseguido que mi novela vea la luz y sea leída por más gente de la que podría haber imaginado, además, de recibir muchas muestras de apoyo de personas que les ha gustado y han disfrutado de su lectura, y claro, a nadie le amarga un dulce. La autoedición es sólo otra forma de poder hacer llegar tu obra al público, y dependiendo de cuales sean tus objetivos puede ser una opción muy interesante, proporcionándote mucha autonomía y flexibilidad en muchos aspectos.
  • Uno imagina al escribir un libro en verlo expuesto en una librería, donde la gente lo puede ojear y sentir la tentación de llevárselo, y eso es exactamente lo que te ofrecen algunas plataformas de autoedición digitales, como la que yo opté. Solo que en estos casos sigues siendo tú el que mantiene el control en todo momento. Desventajas como podrían ser, un mayor esfuerzo en marketing, publicidad o tener que pensar en todos los asuntos legales asociados a la publicación pueden convertirse en ventajas si tienes la opción de adaptarlos a tus expectativas.
Tu primera novela tiene una gran parte histórica. ¿Cómo fue el trabajo de  documentación?, ¿Por qué elegir a Isabel II?
  • La etapa de documentación en la parte histórica se convirtió realmente en un trabajo bastante exhaustivo ya que no quería dejar nada al azar, y las descripciones tanto de los escenarios, vestuarios o costumbres eran de vital importancia para poder trasladar al lector de una forma real al último cuarto del siglo XIX. Evidentemente Internet, una vez más, se convirtió en mi gran aliado despejando gran cantidad de dudas.
  • Por tu segunda pregunta, creo que realmente si profundizamos en la vida de gran parte de nuestros antiguos monarcas, encontraríamos mucho material interesante para recrear historias de lo más entretenidas, pero cuando investigué un poco al respecto, sentí una cierta debilidad por Isabel II, ya sea porque su destino fuera marcado desde niña o por su inocencia, lo que contrasta mucho con sus debilidades como mujer o como reina. Es sin duda un personaje excepcional en el que cimentar las más diversas intrigas palaciegas.
De entre todos los personajes que has trazado para tu trabajo ¿Cuál dirías que es tu preferido y por qué?
  • Claramente Pau, el protagonista. Tal vez porque parte de la novela está narrada en primera persona por él, me hace tener una empatía especial con sus virtudes y sus demonios. Es un personaje muy complejo pero con una sensibilidad especial. Fue muy gratificante ponerme en su piel para ver el desenlace de los acontecimientos desde su particular punto de vista. Me encanta.
¿Va a haber una segunda novela de Pérez Lucas? Si es así, ¿puedes avanzar el género o el argumento?
  • Escribir esta novela fue una experiencia tan excitante, con la imaginación campando a sus anchas, que muchas veces tengo la tentación de embarcarme en otro proyecto similar. No sé si finalmente lo haré, pero creo que me decantaría por algo de lectura más ligera, historias que lleven al lector al borde de la alegría o el optimismo, sobre todo en los tiempos que corren. Me encanta que los libros que leo me hagan sonreír.
  • Por el momento, en los ratos libres que me dejan el trabajo y mis bebés mellizos, trabajo en un proyecto de cuentos infantiles personalizados, otra forma de arrancar sonrisas, pero a los más pequeños.
Dicen que todo escritor es un ávido lector, ¿qué libro has leído y te ha decepcionado y cual releerías mil y una veces?
  • Bueno, dicen que las segundas partes no siempre fueron buenas, y así se cumplió por ejemplo cuando leí El Invierno del Mundo de Ken Follet, donde esperaba encontrar la magia de La Caída de los Gigantes que tanto me gustó, pero me costó mantenerme enganchada. O podría también nombrar la triología Cincuenta Sombras de Grey de  E. L. James, que tanta expectación presentaba y tal vez por eso acabó decepcionándome.
  • Libros que me han gustado mucho tengo unos cuantos, pero para ser precisos, el que releería incansablemente sería  El Principito de Antoine de Saint-Exupéry. Es una novela maravillosa, intemporal y con unas moralejas excelentes.
Por último, y como viene siendo tradicional en la entrevistas ¿Qué pregunta te gustaría que te hiciéramos? y ¿cuál sería la respuesta?
  • Sin duda esta es la pregunta más difícil de toda la entrevista. Así que ya que tengo carta blanca, en lugar de centrarme en la pregunta, me voy a centrar en la respuesta. La cual sería algo así.
  • “Desde luego que tiene su mérito que la gente arriesgue a perder su tiempo, que es muy preciado, leyendo un libro de un autor desconocido. Gracias a todas esas personas que no siempre se dejan llevar por las corrientes del top ten, se mantiene una enorme diversidad literaria en distintas plataformas al alcance de todos, de la cual todos salimos beneficiados. Por ello me siento personalmente agradecida a todos los que decidieron leer también mi novela, les gustara o no. Y para finalizar, aún a riesgo de caer en un estereotipo, tengo que dar mi sincera enhorabuena a Silvia por el fabuloso trabajo que hace con este blog  y por hacer partícipe a mi obra en el mismo”.
  • La pregunta a esta respuesta la dejo a la imaginación ;-)

domingo, 27 de abril de 2014

Reseña: Apocalipsis de Nicholas Wells

Nicholas Wells fue otro de los autores que confió en mí para leer y reseñar una obra que con esfuerzo ha autoeditado y está promocionando por la red. Su novela Apocalipsis es el primer volumen de lo que será una trilogía de temática sobrenatural y como a mí me encanta el género, ¿cómo me iba a resistir?, ¡imposible! y no solo no me resistí sino que me empapé de la novela y la leí en apenas un par de días. Vamos a ver qué me encontré entre sus páginas.
 
 Como recordareis los que leísteis la sinopsis (Aquí podeis refrescar la memoria) la propuesta de Wells tenía como eje central la aparición de un misterioso virus que llevaba a la población a autoinflingirse daños hasta la muerte. Y yo pensé entonces que probáblemente seguiríamos los derroteros de un argumento como el de El incidente, de M. Night Shyamalan. Cuando vi que luego transitábamos desde las explicaciones científicas a las paranormales pensé en mi adorada REC y en su salto mortal desde los infectado (¿gripe?, ¿rabia? ¿un sarampión muy bestia?) a los poseídos así de repente y sin anestesia. Pero como a mí no es que me gusten las películas de miedo de serie B sino que si me dejas una tarde tonta me pongo a comer palomitas como una loca con las de serie Z pues me adentré en Apocalipsis con el gusto desmedido de quien se conoce de memoria todos los giros de la historia pero que va a disfrutar como una enana entre sus páginas. Y no me defraudó.
Bien, la novela empieza en el pequeño puedo de Little Rock donde los protagonistas van apareciendo uno a uno. Y digo yo, ¿qué pinta un emplazamiento y unos personajes típicamente americanos en la obra de un autor que se ha puesto en contacto conmigo en perfecto castellano?, rebusco la biografía de Nicholas Wells y reafirmo mi sospecha de que el autor es de la península. En mi versión de escritora vaga (porque no me pongo, me aburro en seguida, se me olvida qué iba a escribir, soy un desastre organizativo...) reconozco que es mejor escribir sobre lo que conoces ya que lo familiar resulta más cómodo. Pero también he de reconocer que a fuerza de leer novela americana, al final lo familiar resulta made in USA y como que escribir sobre Paco y Elena parece que no tiene tanto gancho como escribir sobre James y Amy, así que... Entiendo a Wells, si bien reivindico la novela de la tierra.
Volviendo a la novela, lo que tenemos en Apocalipsis es lo que un buen amigo denomina un producto Yanqui. Tenemos al padre ocupadísimo con su trabajo que ignora por completo a su hijo (él solo quería que fueras a su partido de beisbol, ¿por qué le hiciste eso a Billy?¿¡Por qué?!), el hijo, por supuesto, es un taciturno cerebrito al que el abusón de turno (capitán del equipo de... algo) martiriza; su mejor amigo es un nerd más perdedor que él (estilo Millhouse) y por supuesto bebe los vientos por la guapísima y popular jovencita que sale con el abusón. Cuando los 'ataques' empiezan a suceder entran en acción otros personajes yanquis típicos, los militares que se deben a su honor, saben usar pistolas y encima son buena gente; los científicos un poco pardillos que no obstante hay que proteger porque son super listos y los policías del FBI de la CIA o de cualquier otro organismo gubernamental que suene a men in black y que acuden siempre para 'controlar el cotarro'.
Con estos personajes, Wells arma una historia que sigue el guión más o menos tipico de estas novelas que suele ser el siguiente (sin spoilers porque vale para cualquier otra peli o novela de este género): primero el desconcierto (¿qué está pasando?, ¿es un virus?, ¿son ataques de animales salidos del mismo infierno? no pasa nada, porque nuestros protagonistas, pese a las dudas iniciales siempre están resueltos a enfrentarse a lo que sea, aunque solo tengan 15 años), luego la búsqueda de respuestas (carreras, emboscadas, peligros en el camino, una jincama sobenatural en la que siempre hay algún personaje que termina muriendo tras un episodio especialmente heroico. En esta parte los personajes suelen reconocer sus flaquezas, venirse abajo por alguna razón u otra pero sus compañeros de viajes (ahora amigos inseparables) les levantan el ánimo y les recuerdan que el futuro de la humanidad depende de ellos así que: ¡caminando, que es gerundio!), y por último, la desgarradora batalla final (Pim!, pam!, Ohhh!, Smuggg!, ¡Adiós mundo cruel! ¡muere villano!, ¡Luke, soy tu padre!) y fin (la cámara se aleja lentamente dejando a los protagonistas supervivientes, maltrechos pero felices, bañados por la luz del amanecer). 
Otro topicazo de las pelis y las novelas
Hay escenas muy muy buenas como por ejemplo la que relata el suceso  en la clase de música. La tensión y el punto de terror que se alcanza en ese punto son estupendos, tanto que yo hasta eché en falta un par de páginas más aprovechando es atmósfera tan oscura. También me gustó mucho todo el episodio en la de la pareja de ancianos que se refugiaba en la Iglesia. Pero hay otras que son de manual de libro de miedo como la manía de algunos autores por crear una situación muy complicada y después resolverla por arte de birlibirloque en el párrafo siguiente (por ejemplo: Oh, necesitamos tres pelos de barba de chivo, un copo de nieve recién caído y una caja de música rusa del siglo XIX!. - Pero, Billy, ¡estamos en Granada! (fase de un hundimiento depresivo del protagonista).-Tranquilo, Michael, ¡lo encontraremos! (los yanquis son super positivos siempre). Y resulta que Michael tiene razón y van y ¡lo encuentran!, así sin esfuerzo, a la vuelta de la esquina. Consejo para los autores: si complicas la situación, luego no la resuelvas sin esfuerzo porque a mí, personalmente, me desilusiona. Vale que el autor es el dios del libro y hace y deshace a voluntad y si quiere colocar un chivo disecado al lado de un caja de música y un poco de escarcha en mitad de la mezquita de Córdoba, allá él, pero después pídele perdón a la coherencia argumental por el gancho de derecha que le has arreado). 
Bueno, he aprovechado un poco esta entrada para hacer una crítica generalista a las novelas de corte sobrenatural, pero, para qué vamos a engañarnos, si me sé el guión es porque me gustan y las consumo con asiduidad :P. Apocalipsis está bien escrita, engancha y aunque tiene un argumento que ya hemos visto en otras ocasiones, no por ello deja de ser un material entretenido que te mantiene en vilo buena parte de sus páginas. Así que si os gustan las historias sobrenaturales, no os perdais esta (podeis conseguirla justo aquí). Nicholas Wells, ¡espero la continuación pronto!

miércoles, 23 de abril de 2014

Día del libro 2014

Hoy es el día del libro y las ferias en honor al susodicho hacen su agosto, o más bien su abril. Un blog literario que se precie no puede dejar pasar el día sin dedicar un post a esta celebración y heme aquí, a las teclas.
Hoy no pienso hacer nada especial, no voy a comprar ningún libro. Hoy, como siempre últimamente, se me acumulan los quehaceres doctorales y cada minuto es oro para dedicarlo a , leer, releer escribir, reescribir y vuelta a empezar. Eso sí, probablemente por aquello de la víspera de la fiesta, las últimas semanas he andado más atrapada en la lectura de lo que había estado en algunos meses. Después de leer en pocos días Apocalipsis, de Nicholas Wells (su reseña próximamente) me perdí en la prosa divertida de Eduardo Mendoza y su Enredo de la Bolsa o la Vida desde el cual me lancé, por (extraordinaria) recomendación, de cabeza (y sin mirar si había agua) a la Trilogía del Baztán de Dolores Redondo. Había, por cierto (agua, me refiero. Agua límpia y refrescante). Ya he superado el ecuador del segundo volumen y tengo muchas ganas de compartir con vosotros todas mis impresiones, espero que más pronto que tarde. Así que, de momento y con la promesa de reseñar pronto, os deseo un feliz día de libro pero sobretodo, magníficas y apasionantes lecturas hoy y siempre, tal vez con la compañía de un buen café.
 


jueves, 20 de marzo de 2014

Reseña: La soledad de los muertos, óleo sobre lienzo.




Hace unos días os comentaba que algunos autores me habían mandado sus novelas para que, cuando pudiese, les echara un vistazo. Pues estas fallas me he quedado hasta las tantas leyéndolas a medias porque entre petardos y verbenas aquí no había quién pegara ojo y a medias porque las novelas me tenían enganchadísima.

Aunque intento leer respetando el orden de recepción esta vez me lo salté y empecé  por la de Rosa Pérez Lucas, titulada La soledad de los muertos. Óleo sobre lienzo porque la historia estaba situada en Valencia y me picaba mucho la curiosidad. Ya os conté de qué iba aquí, así que no me voy a repetir, ¡vamos al turrón!
Bien, digamos que la novela cubre tres líneas temporales. Por un lado tenemos la vida del pintor valenciano Pau en la actualidad quién se enfrenta al desafío de plasmar en el lienzo el cúmulo de experiencias y sentimientos que marcaron su juventud y que ahora parecen el eje vertebrador no solo de su vida sino de su expresión artística. Así pues su tarea de reflexión pictórica le lleva a rememorar un verano en su adolescencia cuando la vida se tornó real y hubo de enfrentarse no solo a una aventura sin precedentes sino a las consecuencias que acarrea siempre el conocimiento de aquello que muchos tratan de mantener en secreto. Por último la tercera línea temporal, ajena a Pau pero conectada con su vida de alguna manera, transcurre en la España de finales del siglo XIX, en las intrigas palaciegas de la Corte de Isabel II.
Personalmente me gustan las historias que conectan distintas épocas a través de personajes que no se conocen pero que están conectados de alguna manera. Es el estilo de Kate Morton, por ejemplo, y bien llevado da lugar a historias que te mantienen en vilo casi hasta el último capítulo. Sin embargo también es, en mi opinión, una apuesta arriesgada que puede confundir al lector o perder la coherencia en base a relaciones tan peregrinas que pueden poner en peligro la verosimilitud que hace fuerte a toda ficción. En la novela de Rosa Pérez nos encontramos con un ejercicio difícil de solucionar porque entre Isabel II y un pintor valenciano que vive en el Cabanyal la distancia no es grande, es monstruosa. Sin embargo pese a la presunta independencia entre ambas historias, que por cierto ocupa tres cuartas partes del libro, la autora soluciona esa triple vía temporal entrelazando las historias de una manera no solo consistente sino altamente interesante. Sin duda mantiene la tensión hasta el último momento y aunque en ocasiones la historia se desboca y roza la ciencia ficción, en general engaña al lector que por momentos puede dudar de si aquello que se narra es historia o realidad. Y creo que el truco radica en salpicar la mentira novelesca con pizcas de verdad aquí y allá. El resultado es tan bueno que terminado el epílogo no pude sino googlear el nombre del protagonista para cercionarme de si aquello había sido, o no, fruto de la imaginación del autor.
Tenemos un electo de personajes interesantes que llaman a la curiosidad del lector. Pese a que ninguno carece de psicología propia, sin embargo encontramos algunos altibajos, siempre desde mi lectura personal, entre unos y otros. Por ejemplo, el personaje de Isabel II está tan bien trazado que hasta entiendes el porqué de muchas de las decisiones menos acertadas de la reina niña; no obstante otros como el silencioso Marcelo pasan a un segundo plano sin apenas unas líneas cuando su presencia es esencial en la coherencia entera del relato. En mi opinión hay mucho esfuerzo en la recreación de la parte histórica pero le falta un poco más de cuerpo en el coro de personajes que le dan profundidad a la Valencia de los setenta.
Lo cual me lleva a apuntar que, aunque nunca he sido amante de la novela histórica porque la Historia se me atraganta (igual tuvo que ver con algún mal profesor, pero mejor no señalemos a nadie), he disfrutado casi más con la parte más histórica (hechos y milagros de Isabel II) que con la otra. Si la obra se centrada exclusivamente en esa visión particular de la historia de España tampoco sería una mala idea. Es más, tal vez esta parte es la que mayor trascendencia filosófica-social-política-religiosa tiene, pues plantea (y no quiero espoilear a nadie) las incoheencias entre lo que muestran los poderosos que son y su verdadera naturaleza. ¡Hasta aquí puedo leer!
En definitiva, un libro interesante y bien escrito que seguro que os mantendrá leyendo hasta altas horas de la madrugada. Así que si quereis adquirir el ebook al maravilloso precio de 0€, solo teneis que entrar aqui. Sin duda en este caso se cumple aquello de que el valor no lo marca el precio.

lunes, 17 de marzo de 2014

Reseña: La bibliotecaria de Auschwitz.

Le tengo un tanto de amor-odio a las novelas sobre el holocausto. Desde que leí los testimonios de judíos que habían sobrevivo a los campos como Jean Ámery, Viktor Frankl o Primo Levi, la ficción me ha resultaba forzada y con tendencia a explotar el dramatismo perdiendo el punto de serenidad de las historias reales. No pude pasar de las primeras páginas de “Vida y Destino”, de Vassili Grossman y aunque leí -a medias por presión social a medias porque es muy corto y para cuando me quise dar cuenta ya lo había acabado- “El niño del pijama a rayas” de John Boyne, aún no he perdonado al autor por hacer un retrato tan simplista de una situación con tanta complejidad. Pero pese a mi reticencia, sigo recordando con cariño la lectura de "La ladrona de libros" de Markus Zusak y cuando leí la sinopsis de la novela que hoy reseño, me pareció encontrar entre ellas ciertas similitudes interesantes. Anoche terminé de leer la novela de Antonio G. Iturbe y me quedo con la sensación de que es un cielo con nubes y claros...
Comencemos explicando de qué va el asunto: "La bibliotecaria de Auschwitz" está basada en la vida real de Dita Kraus, rebautizada en la ficción como Dita Adlerova. Con apenas 13 años, Dita es una prisionera judía en el campo familiar de Auschwitz. Ese campo es una excepción ya que a las familiar judías se las permite permanecer juntas. Allí a los prisioneros no se les rapa el pelo y a pesar de las condiciones horribles del lugar (frío, hambre, trabajos forzados,...) los niños y ancianos no son desechados. De hecho se reserva un barracón para los niños, donde tienen una suerte de instrucción escolar. Allí nuestra protagonista ejerce como disciplinada bibliotecaria de una exigua biblioteca de 8 volúmenes.
La historia de este espacio 'diferente' en un campo archiconocido como el de Auschwitz es una de las ventajas de la novela. La premisa es interesante y los personajes también. Quizás los problemas vienen cuando el autor intenta subir la intensidad de los párrafos con frases de esas que quedan bien en los sobrecitos de azúcar. Una última metafora bien zurcida, una frase lapidaria sobre la vida y la muerte, un aforismo que podría estar recién salido de un libro de Jorge Bucay... A mí esa última indicación de que el momento que se narra es muy intenso, me sobra.
Los personajes tienen una profundidad que a veces asombra y otras se echa en falta. Si tuviera que elegir a uno de entre todos me quedaría con el profesor Morgenstern. Es un personaje secundario sin una trascendencia especial en la trama que sin embargo hace palidecer a personajes principales que deberían estar menos acartonados. De hecho el autor introduce personajes 'conocidos' como el doctor Mengele que, medio desdibujados, pierden solidez y su presencia resulta casi accesoria (como el guiño a la presencia de Ana Frank, absolutamente prescindible). Otros como el bueno de Fredy Hirsch, también basado en un hombre de carne, gana más cuando la historia habla de él que cuando él mismo aparece en escena ¡Qué cosa más rara!
La historia es repetitiva y bastante lenta los primeros capítulos pero coge un ritmo vertiginoso en los últimos. Si estuviera más compensado sería más agradable de leer ya que yo estuve tentada de dejarla varias veces al principio pero leí el final como si nada. Una lástima.
Obviamente no es una novela de risas, las escenas dramáticas se sucenden a cada pocos capítulos, pero pese a lo lacrimógenos de algunos de los escenarios, creo que son demasiado tópicos como para caer en ellos. De hecho, personalmente  me emocioné más leyendo el epílogo dónde el autor cuenta su entrevista con la verdadera Dita que con gran parte de la novela. Quizás incluso hubiera agradecido más leer una entrevista extensa con ella, o quizás un recopilatorio de sus experiencias no novelado.

En definitiva, es una novela entretenida que probablemente agrade a quien le gusten las historias que retratan aquella época. Probablemente también guste a quien busque esa conocida oda a los libros (porque al final termina siendo eso) que pueden transportarte a cualquier lugar del mundo aunque mientras lees tengas los pies enterrados en el fango helado de un campo de extermino. Está bien escrito, la historia está bien, pero pese a ello pasa sin pena ni gloria por mi estantería virtual. Uno más sobre el holocausto, sin novedad en el frente.

jueves, 6 de marzo de 2014

Novelas que llegan, poetas que se van


 

Hoy leo en el periódico que Leopoldo María Panero falleció anoche, antes de tiempo, como ocurre siempre. La poesía no es mi fuerte, pero debo reconocer  que a la de Panero le tengo un afecto especial que empezó cuando leí su tierna introducción a mi volumen de Peter Pan. De ella rescato esta frase:
 






La llamada locura no es sino una regresión a la infancia   


El invierno se lleva consigo a uno de los grandes de la poesía y con la primavera, en otro nivel, llegan a mi correo algunas novelas de nuevos autores que tienen a bien compartirlas conmigo. Espero  ir leyéndolas poco a poco y dejaros mis comentarios, mientras tanto os los presento para que los vayamos conociendo:

Fernando Claudín di Fidio nos trae dos novelas que define como histórico-románticas y cuyas portadas y sinopsis así como sus enlaces a Amazon (que podeis seguir pinchando en la cubierta) os dejo a continuación:

El último cabalista 

Rodrigo, alférez  es un joven que ha emprendido la carrera de las armas para seguir los pasos de su padre.
Durante el asedio al castillo de San Jorge, en Cefalonia, Rodrigo se enamora de Dana, una judía que había abandonado España junto a su padre. 
Mientras participa en la victoriosa campaña de su señor, Rodrigo descubre que el padre de su amada es nada menos que Adif ben Avshalom, el último cabalista, y por lo tanto el poseedor de la clave esotérica según la cual se rige la Creación entera... 


Amor prohibido

Tras la llegada de las tropas napoleónicas a la capital de España, Lis, una costurera de familia muy modesta  conoce a Edmond, un apuesto edecán de Murat.  A partir de ese momento se embarcan en un amor prohibido que parece atentar contra todas las normas, incluida la del sentido común, debido a las notables diferencias culturales y de clase que separan a los amantes.





Rosa Pérez Lucas también nos tra novela histórica con su trabajo: La soledad de los muertos, óleo sobre lienzo. Podeis acceder a su blog a través de la portada:

calle Portada 

Pau es un excéntrico pintor valenciano, que a través de su último lienzo, nos invita a bucear en un episodio de su adolescencia enmarcado en los últimos años del franquismo. Un relato que descubre lo que comenzó siendo una aventura de verano junto a sus dos amigos, y que desemboca en una rocambolesca historia de secretos de familia, escándalos sexuales, apariencias y falsedades con el trasfondo de la iglesia más puritana, donde con grandes paralelismos a la actualidad, va desgranando los misterios que casi cien años atrás alteraron la Corte de Isabel II, llevando las consecuencias hasta nuestros días.



Y por último, pero no por ello menos importante, Nicholas Wells, nos trae Apocalipsis el primer volumen de una trilogía sobrenatural. 

 Apocalipsis centra su historia en un pequeño pueblo de Colorado llamado Little Rock. Un precioso y tranquilo lugar que se verá amenazadopor un devastador virus que aniquilará rápidamente a su población. Lo que en principio es confundido con ataques de animales salvajes, se acabará convirtiendo en una indetectable infección que afecta al comportamiento humano provocando daños auto-infringidos y violentos ataques incontrolados. Pronto se darán cuenta de que Little Rock no es el epicentro del ataque, solo una pequeña vícitma más de un ataque mundial...