Con ese título es interesante que la autora sea una mujer, pero quizás por ese detalle los cuentos sean tan condenadamente realistas a la hora de sacar a la luz la naturaleza femenina más perversa. Y es que ese es el conglomerante para las diferentes historias: las mujeres, mostradas como seres pérfidos, provocativos, astutos, crueles… en algunas ocasiones autodestructivos para consigo mismas o bien para con los demás, en otras víctimas sacrificadas, humilladas, reducidas a objetos sexuales o meros acompañamientos maritales.
LLegué de casualidad a esta colección de diecisiete relatos salidos del procesador de textos de la señora Patricia Highsmith. No la conocía, pero como en conjunto era un libro cortito (148páginas) me atreví a echarle una ojeadilla.
Cada relato recoge un prototipo de mujer desde su perspectiva menos ‘presentable’: tenemos a la suegra que malmete; a la cazafortunas; la joven precoz e irresistible que disfruta comportándose de forma cruel con sus pretendientes; la prostituta; la puritana… Todo un elenco de clichés femeninos que sin embargo arrastran una cierta realidad. Pese a ser un libro relativamente viejo (la primera edición es de principios de los 80 del siglo pasado), lo que allí se presenta aún es de una importante contemporaneidad.
Relatos cortos para disfrutar en cualquier momento, para leerlos del tirón o de vez en cuando. Pero sobre todo, cuentos para tomarlos ‘sin rencores’, disfrutando de su característico tono ácido, mordaz e irónico. Me ha gustado, sí señor.
En la próxima entrada una nueva reseña sobre un libro de relatos. Por ahora ando dándole una oportunidad a Diario de un Seductor, del amigo David del Bass que tan amablemente me lo hizo llegar para mi disfrute (de momento me llama la atención y me hace replantearme algunas cosas que daba por hecho en el juego de la seducción, ya os contaré). Debo reconocer que estoy compaginando el diario con El exorcista, de William Peter Battly. La primera me sirve de lectura nocturna puesto que no quiero que la segunda me llene el subconsciente de motivos para tener pesadillas, quita, quita...

