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miércoles, 17 de octubre de 2012

Secretos de un seductor

Hace tiempo os comenté que David del Bass se había puesto en contacto conmigo para pedirme una reseña de su libro Secretos de un seductor, facilitándome para tal fin una copia en ebook del mismo (aprovecho para recordaros, que el autor me invitó a compartirla con quien así me lo pidiera). Bien, tras muchas semanas en las que he tenido otras lecturas (y reseñas) entre manos, le toca el turno al trabajo de nuestro amigo David así que, vamos allá:

La sinopsis que leí del libro de Del Bass, radicó en la carta de presentación que constituía el cuerpo del email, donde el autor describía su libro, en los siguientes términos:

"He intentando hacer un libro ameno y entretenido, que pueda ser leído tanto por hombres como por mujeres, y que busca el objetivo de intentar abrir los ojos a aquellas personas que no tienen mucha suerte en sus relaciones, aprendido que si no cometes una serie de errores comunes, mejoras tu actitud y la autoestima, puedes mejorar tus relaciones y ser feliz solo o en pareja.

No es un manual de seducción al uso, sino que esta novelado, basado en mis experiencias personales antes y después de conocer el mundo de la seducción."

Me alegré al leer eso de que estaba encaminado a un público tanto masculino como femenino ya que, pensé, sería muy aburrido leer un libro que nunca podría asumir desde mi perspectiva de mujer de veintitantos (cada vez más 'tantos' que 'veintis'), eso parecía un punto a favor de libro. Con esta idea en la cabeza comencé una lectura que se prolongó mucho en el tiempo ya que me vi en la necesidad de intercalarla entre otras pues, 'Secretos de un seductor', no conseguía mantener mi interés durante muchas páginas seguidas.

Por dirigirnos desde lo general a lo particular, diremos que el estilo literario no es especialmente reseñable; en otras palabras: muy asequible, poco loable; pero como en este caso importa más el contenido, tampoco podemos cargar porque no nos encontremos ante el próximo premio nobel de la literatura.
Ciertamente los capítulos alternan una parte en plan 'manual de instrucciones', 'recomendaciones y consejos' o, 'aspecto científico de la seducción' en el que se nos señalan de forma pormenorizada las técnicas para lograr ligar, los errores comunes, etc. Y otra 'novelada/autobiográfica', relatada en primera persona, donde el autor nos cuenta sus inicios en el mundo de la seducción, nos habla de sus maestros y nos cuenta sus intentos (algunos fallidos y otros exitosos) en diferentes zonas de fiesta, para seducir a las señoritas del lugar poniendo en práctica los consejos básicos que ha ido aprendido en diferentes lugares de la red y que se nos exponen como antes he señalado.

El objetivo de 'Secretos de un seductor' es ayudar a los hombres (a doscientas y pico páginas desde el inicio yo seguía sin ver esa posible orientación hacia un público femenino) a convertirse en verdaderos Don Juanes, capaces de conseguir a cualquier fémina que se cruzara en su camino siguiendo lo que parecen consejos que se mueven entre la autoayuda y la psicología de manual.
Poniénome en la piel de un chico que recurre a este libro en aras a mejorar sus armas de seducción, no quedé muy satisfecha. El libro me parecía muy repetitivo volviendo una y otra vez sobre las mismas ideas, diciendo algo de una manera y reformulándolo dos líneas más abajo de otra, pero sin desarrollarlas nunca plenamente. Las primeras 150 páginas era todo preámbulos pero poca información clara. Y cuando llegaron las respuestas estas tampoco estuvieron a la altura de mis expectativas:  Ejercicios de relajación para calmar la ansiedad, estrategias de autoafirmación y algunos consejos básicos sobre higiene, por ejemplo, que son aplicables tanto en el espacio de la seducción como en el laboral, y cualquier otro lugar donde se precise de la interacción social. No me parecía que se estuviera inaugurando, pues, un nuevo ámbito desconocido hasta la fecha, al hablar de seducción. Es más, amplias secciones del libro que analizaban las 'señales no verbales' para saber si 'ella' está receptiva y cosas por el estilo recordaba a los reportajes sobre el tema que aparecen en revistas del estilo de Ragazza, SuperPop, o Bravo.
Ello me llevó a pensar que dificilmente estas recomendaciones fueran desconocidas para las féminas ya que convivimos con ellas desde la más tierna adolescencia. Algo que, por cierto, el autor señala: nosotras tenemos ventaja en el mundo de la seducción porque llevamos años hablando sobre ello y perfeccionando nuestra técnica a base de traficar información con las amigas de forma natural. Estoy de acuerdo, pero entonces, hombre, te tiras piedras sobre tu propio tejado ya que la clave estaría en ir al kiosko y comprar una revista femenina....
Igual es porque todas esas ideas ya las conocía, pero el libro no llegó a atraparme en ningún momento y mientras leía no podía dejar de pensar en dos ideas: La primera era que si se trataba de resultar útil a todos los hombres que buscan desesperadamente tener éxito en el sano arte del ligoteo, resultaría obvio para los que tenían ya cierto grado de sociabilidad y de sentido común (lo de ducharse y arreglarse antes de salir a mí me parece de cajón de madera de pino) y poco útil para los que esperaran un manual milagroso sobre el tema ya que no por mucho leer se va a obrar el milagro de convertirse en un ligón de la noche a la mañana, al contrario, la propia autobiografía de David del Bass demuestra que es más la experiencia fruto del 'ensayo/error' lo que hace al Don Juan. 


Poner en práctica todas las recomendaciones del libro implica hacer un despliegue de medios tal que echar un polvo parece más una Jincama o un  juego (al estilo el libro de jugadas de Barney Stintson de la serie 'Como conocí a vuestra madre') que algo serio como, entiendo, el autor propone. La idea de que todo ese trabajo sea para conseguir a la mujer de la vida de uno se plantea (sí, es cierto), pero a costa de considerar todos los ligues anteriores como entrenamiento previo y necesario, lo cual me parece un  menoscabo para todas las conejillas de indias. Sobretodo porque, no se igual soy yo que soy una antigua, pero a mí no me resultaría muy atractivo mantener una relación estable con alguien que ha visitado (o al menos lo ha intentado) más camas que Galerias LoMonaco.
Y ello me lleva a la segunda idea que me sobrevolaba la cabeza cada vez que cogía el libro: El papel de la mujer, a veces pérfida y cruel, riéndose de los pobres incautos y hundiéndolos en la más absoluta de las desolaciones con hirientes salidas de tono; otras más como una princesa mimosa que estima más salir con el chico malo que con un buen chico. Otras como un mero objetivo casi superfluo en tanto que es la técnica lo importante, la mujer solo un punto en el marcador (como en un juego de rol, cada conquista realizada, un grado de experiencia más, más seguridad para pasar al siguiente nivel de dificultad) unida a una cierta condescendencia dirigida hacia ella como en el siguiente fragmento:

"Que una mujer invierta tiempo y esfuerzo en ti es lo mejor que te puede pasar cuando sales a seducir. Prémiala cada vez que lo haga, y recuerda que los seres humanos tenemos una parte instintiva en nuestra forma de comportarnos, similar a los animales cuando se
les da una recompensa o se les castiga. Es como los perros de Pavlov, que al escuchar el sonido de la campanilla comenzaban a salivar creyendo que venía la comida. Cuando una mujer haga algo que valores positivamente, como puede ser gastarte una broma divertida, contarte algo muy personal, sonreírte, etc., tócala. Regálale una pequeña caricia en el brazo o en los hombros, como harías con un niño pequeño que se ha portado bien. Haciendo este gesto premiarás su buena actitud. A la vez, castigarás la mala actitud con una ausencia de contacto físico por tu parte. De este modo la irás acostumbrando inconscientemente a sentirse en la obligación de hacer cosas positivas para recibir su recompensa"
Puede que sea más una cuestión de fondo que algo explícito, y este un ejemplo que probablemente no busca lo que leyendolo transmite, en cualquier caso no me acaba de dejar cómoda (como tampoco lo haría leer algo que hablara del hombre en esos términos).

Vuelvo a repetir que tal vez sea porque soy mujer, pero me cuesta tomarme el libro en serio, quiero decir, ¿realmente todas esas tácticas, estrategias y montajes (en los que vale todo por conseguir el objetivo), tienen cabida más allá de la adolescencia o como texto paródico de una situación bastante más comedida en la realidad? Por ejemplo, si a mí alguien que llega tarde a nuestra cita (solo para, dice el autor, generar más interés en mí) me manda un SMS diciéndome: «Estoy peleándome con unos dragones… Me llevará unos diez minutos llegar, princesa» no se me escaparía precisamente una sonrisa sino una palabrota ya que llegar tarde no es generar interés sino demostrar a la otra persona que el tiempo de uno es más valioso que el del otro y que no te importa nada hacérselo perder. Asímismo, si me entraran en la discoteca diciéndome: "¿Pato o pingüino?", con las mismas me iría porque es una frase tan manida (la he leído y escuchado mil veces) que automáticamente pensaría que esa persona no tiene ni un ápice de personalidad y yo prefiero a los chicos naturales (con sus defectos, sus miedos y sus meteduras de pata, jate tú)

  El libro habla de la seducción en términos que la hacen parecer una cuestión de Estado, recurriendo incluso a la PNL (Programación neurolingüística) para lograr 'conquistar', lo cual me parece excesivo e incluso puede llegar a ser obsesivo. Repito: es mi opinión, pero no creo que para nosotras sea tan importante. El autor lo admite: nosotras tenemos la sartén por el mango ya que lo de la seducción y la charla entre amigas para tender nuestras redes ligonas nos viene de serie. Querido, igual la clave está ahí, en la naturalidad del hecho no en su enseñanza reglada al estilo comando. Lo cual, por cierto, no encaja con la máxima que proclama una y otra vez de que la naturalidad es la clave de cualquier conquista.

 En definitiva, a mí el argumento no me acaba de convencer pero debo ser rara avis ya que en los últimos años han surgido un montón de libros similares: Sexo Code, Apocalipsex, SexCrack, Ligar es fácil si sabes cómo, (todos de Mario Luna, todo un 'ligón'), El método (Neil Strauss), etc. Y también foros y webs que David de Bass refiere y comenta. Está claro que a costa de la inseguridad de unos otros se lo están llevando crudo ya que no son libros precisamente baratos si lo adquieres en una librería, aunque con ello no quiero poner en duda la buena voluntad de los Seductor que quieren compartir sus secretos y dar consejos en una Master Class para que todos se beneficien de sus cuitas.

Le doy las gracias al autor por brindarme la oportunidad de tener una lectura de primera mano de su libro, pero creo que, como dicen los ingleses: It's not my cup of tea. Lo cual no quiere decir que para alguien, especialmente un público masculino, que esté buscando ese tipo de información proveniente de experiencias que se presentan 'de primera mano' no sea un buen material (aunque tampoco va a ser el bálsamo de Fierabrás, tenlo claro). Además reconozco que, vista la biografía del autor, del Bass ha profundizado  en el tema y su obra es un compendio con información que le ha llevado tiempo compilar y experienciar, lo cual es algo positivo. Es más, me parece una persona muy abierta que contesta preguntas personales en su web y que pone mucho interés en ayudar a los que, como a él le pasara antaño, no tienen tanto arte para conseguir mujeres.

Pero más allá de ese planteamiento, creo que este como el resto del libros que he citado al hilo propagan una visión muy 'casanovista' del juego de la seducción y de las relaciones interpersonales. Cuando el primero se convierte en un reto con objetivos y las segundas en logros cuantitativos y no cualitativos, algo se está pervirtiendo. La seducción ha de ser un medio, no un fin en sí mismo, parece que estos manuales están subvertiendo esa relación promocionando unas relaciones superficiales al estilo de Jersey Shore u MYHYV. No sé, esas formas de concebir las relaciones no van conmigo, será la edad o vete tu a saber qué.

viernes, 12 de octubre de 2012

Viernes de Recortes

Hace unos años cierto miembro del actual gobierno decía aquello de 'hay unas líneas rojas de que no se pueden transpasar' aludiendo a que había partidas presupuestarias que no se podían recortar pasara lo que pasara. A la luz de la actualidad, lo que a ellos les parecía que debía ser protegido contra toda tijera no era lo que nosotros pensábamos. En este funesto malentendido quienes lucen desplumadas y famélicas son la Sanidad y la Educación. Si bien la primera ha sido un aspecto central en mi vida los últimos meses, la segunda me acompaña desde hace años y en principio debería haber sido mi futuro. Ahora ya he plegado mis ilusiones de formar parte del cuerpo docente público y los he metido en la maleta de las nuevas ilusiones para que sea simiente de un porvenir distinto. No obstante, me gustaría reconocer el valor de todos aquellos que han sido mis profesores y reconocer la fuerza con la que hoy día están luchando no por defender sus derechos, sino por proteger la educación pública frente a las tijeras de los que no entienden que no hay mayor riqueza en un país que invertir en Educación e Investigación:


En la próxima entrada: 'Secretos de un Seductor' de David del Bass.

viernes, 1 de junio de 2012

Los viernes: 'Poesía' contra los recortes IV

Hoy, Viernes de San Recortes, no hay poesía. Me traslado al género de la oratoria discursiva en prosa llana para compartir con vosotros un excepcional video emitido por el maravilloso equipo de 'El Intermedio': Es necesario un rescate moral.
Para salir de pobre solo hace falta dinero, pero recuperar la decencia moral es mucho más dificil. 
          
Sin embargo y pese a todo, nadie puede decir que no nos avisaron: El sistema capitalista tiene éxito precisamente porque no atiende a cuestiones morales, sino a las nociones de pérdida/beneficio más alejadas de la esfera 'humana'. Si ahora aclamamos la moralidad, puede que estemos preparados para un cambio radical del sistema.


En otro orden de cosas. Shaka de 'Las lecturas de Shaka', celebra su primer sorteo literario en el blog. El libro es: La tribu maldita, de Víctor Fernandez Correas (La reseña del cual, escrita por Shaka, podeis encontrar aqui). Si os interesa podeis acceder al sorteo haciendo click aquí. Yo ya me he apuntado :)


Por último, quería comentaros que la última semana David del Bass, autor del libro Secretos de un Seductor, se puso en contacto conmigo para solicitarme una reseña de su libro. Asímismo, me facilitó una copia en versión digital para tal fin y me invitó a compartirlo con quién estuviera interesado. Segús sus propias palabras: 
No es un manual de seducción al uso, sino que esta novelado, basado en mis experiencias personales antes y después de conocer el mundo de la seducción. He intentando hacer un libro ameno y entretenido, que pueda ser leído tanto por hombres como por mujeres, y que busca el objetivo de intentar abrir los ojos a aquellas personas que no tienen mucha suerte en sus relaciones, aprendido que si no cometes una serie de errores comunes, mejoras tu actitud y la autoestima, puedes mejorar tus relaciones y ser feliz solo o en pareja.
Había visto la presentación del libro en algún programa de televisión, pero como no es el tipo de libros que suelo leer, lo había dejado pasar. Sin embargo, no puedo rechazar esta invitación tan en bandeja para echarle una ojeada. Así pues, lo leeré y lo comentaré en unas semanas. Si alguien más quiere un ejemplar, poneos en contacto conmigo y os enviaré una copia.
Pese a ello, esta reseña tendrá que esperar ya que tengo como 5 pendientes (estamos en vísperas del selectivo y exámenes finales así que con las clases de repaso no paro, lo cual está super bien, por cierto). Lo cual me recuerda que ahora mismo estoy inmersa en Como una novela de Daniel Pennac, libro que recomendó Sonia en la entrada del día del libro. Un libro muy ameno y de un alto nivel literario del que pronto escribiré. Hasta entonces, ¡feliz fin de semana!