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lunes, 5 de agosto de 2013

La primera frase II

Gracias a todxs por haber compartido con nosotrxs las 'primeras frases' que recordábais. Respecto a las mías, vamos a desvelar la obra a la que preceden, aunque algunas ya las habeis descubierto!

"El hombre de negro huía a través del desierto, y el pistolero iba en pos de él"


Hay poco FriKing por aquí pues estoy segura que a ningunx se le habría pasado por alto el extraordinario comienzo de "El pistolero", primera novela de la septilogía (¿esta palabra existe?) “ La Torre Oscura”. Es una novela de fantasía cuya mayor virtud es interconectar todos los mundos de las novelas de King en uno solo.

La metamorfosis de Kafka ( "Cuando Gregor Samsa se despertó una mañana después de un sueño intranquilo, se encontró sobre su cama convertido en un monstruoso insecto") no se le ha pasado a Atticus, igual que tampoco el principio de 100 años de soledad: “Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo". Kafka es uno de mis autores preferidos. Me encanta la manera en que puede describir las situación más descabelladas dentro de la absoluta normalidad del día a día. La metamorfósis, me encanta precisamente por lo desasosegante de la situación del protagonista que, sin embargo, nunca parece algo por lo que preocuparse. Respecto a 100 años de soledad hay poco que decir: si se quiere leer una novela coral, paradigma del Boom sudamericano, elegir la obra de García Márquez es una de las mejores decisiones que se pueden tomar (literariamente hablando) 




J.V. Acertó al señalar que: "Un pequeño detalle. Morirás" es el comienzo de “La ladrona de libros” una novela narrada por la Muerte y ambientada en la segunda guerra mundial. Un libro sincero y bien escrito que me cautivó en su momento y sin duda volveré a leer.


Coeliquore no se equivocaba al ver la pluma de Allende en: "Barrabás llegó a la familia por vía marítima, anotó la niña Clara con su delicada caligrafía", es el principio de “La Casa de los espíritus”, también conocida como la versión femenina de 100 Años de Soledad. He leído varias veces esta novela, una por placer y dos por obligación. Me gusta, me caen bien sus personajes, y el realismo mágico me incita a leer. Sin embargo la última vez que la leí ya había leído 100 años de soledad, y la familia Trueba palideció ante la Buendía.
 





Por último, terminamos con una de las novelas que más veces he leído y que podriamos llegar a decir que es mi libro preferido: "Sally. Murmuró. Levántate ahora. Murmuró un poco más alto." The Stand. Algún día hablaré en extenso de ella.

martes, 15 de mayo de 2012

El jardín olvidado, no hay que olvidarlo

Tenía pendiente esta reseña y no se porqué he esperado tanto para hacerla ya que también tenía ganas de escribirla. Coeliquore, atenta, que vamos allá con Kate Morton!! ;)
El jardín olvidado es la primera novela que leo de Kate Morton, pero no será la última. Desde hace un tiempo las referencias a esta autora y a sus obras proliferan en la red y las críticas que he leído siempre han sido muy positivas. Fue esa tendencia entre los lectores lo que me llevó a buscar uno de los e-book de Morton, que el elegido fuera el jardín olvidado y no otro, atiende razones de casualidad (fue el primero que encontré) y estética (me gustó la portada).
Sin duda, esta es una novela para paladear que desgrana su argumento poco a poco en una cadencia suave, sin prisas, que mantiene el interés desde la primera a la última página pero que no sucumbe al truco fácil de la tensión dramática que se resuelve en nada.
La narración es liviana y cautivadora ya que se trenza mediante tres voces que cuentan en primera persona su historia y que, en conjunto, nos presentan una historia que recorre tres generaciones cuyas interrelaciones resultan esenciales para que el conjunto cobre sentido.
Del argumento poco puede desvelarse sin adelantar acontecimientos que, como digo, son una delicia ir descubriendo poco a poco. Sin embargo podemos apuntar algo de la historia que nos cuenta Morton: Nell O’Connor descubre en su veintiún compleaños que es adoptada. Esa revelación cambiará el rumbo de su vida para siempre puesto que para enfrentar su futuro antes necesita darle sentido a su pasado, saber quién fue. Un solo recuerdo permanece incólume en su memoria, un viaje en barco y una misteriosa mujer que se hacía llamar la Autora conminándola a permanecer escondida. Sin embargo será su nieta quien siga las huellas de ese pasado brumoso que se desdibuja y trate de desentrañar el misterio del origen de su abuela.
Tengo que reconocer que, sin ser una novela romántica (ya tuve mi hartazgo de este tipo de novelas allá por mis diecisiete/dieciocho y acabé más que empachada), es un producto claramente orientado a un público femenino. Varios son los indicios de esa intención: Por un lado, todos los personajes principales son mujeres y también gran parte de los secundarios. Los hombres parecen meros consortes con poco peso en la trama argumental. Estos personajes femeninos, por cierto, están construídos minuciosamente, desarrollando para cada uno de ellos con una profundidad psicológica que nos los acerca y presenta como seres reales con sus virtudes y sus flaquezas. Por otro lado, la historia ambientada en la inglaterra de los siglos XIX y XX, aborda de lleno la cuestión del papel de la mujer en la vida de hace un siglo largo frente a la mujer actual.  No podría describirlo mejor, pero tiene todas las papeletas para ser un libro que triunfe entre las féminas (aunque sin duda no dejará indiferente a los hombres). En cierto modo me recuerda a La casa de los espíritus de Isabel Allende, catalogado por muchos (y yo lo ratifico) como la versión femenina de 100 años de soledad (también tengo que hacer una entrada sobre esos dos libros). Salvando las distancias entre el clásico chileno y la novela inglesa, encontramos la misma persistencia de la voz femenina, el descenso paulatino desde las generaciones anteriores hasta las más recientes herederas e incluso ese cierto halo mágico. No obstante es una referencia cruzada vaga y muy general, en lo pormenorizado, poco se asemejan la obra de Morton y Allende.
En fin, será que me hago vieja y mi gusto por lo bucólico aumenta; será también que me encantan las historias que encuentran su marco contextual en Inglaterra en el XIX; será que este tipo de libros me reconcilian con mi femeneidad; será que me encantan las historias de misterio, con secretos familiares, casas abandonadas y viajes exóticos; o será que las protagonistas que se retratan como escritoras me recuerdan que yo también quise ser escritora (Ojo! Que no es un sueño renunciado, simplemente lo he dejado en el congelador para sacarlo a la menor oportunidad!), pero el caso es que, sea por lo que sea, este libro me encantó. Es uno de los pocos libros a los que les he concedido lo que yo considero mi ‘luto literario’ y que (llamadme loca si quereis, estais en vuestro pleno derecho) consiste en lo siguiente:
Si un libro me gusta excepcionalmente, las últimas páginas las reservo para leerlas en algún momento en el que les pueda prestar toda mi atención (nada de leerlo deprisa y corriendo esperando el autobús) y una vez terminado, dejo revolotear la historia y diluirse a los personajes en mi imagincación poco a poco lo cual significa no empezar un nuevo libro hasta uno o dos días después (lo cual para mí es un record). Y El jardín olvidado tuvo su luto, de tres días por cierto. Pronto quiero leer una nueva novela de Morton aunque he leído por ahí que el recurso del narrador multiple lo emplea con frecuencia, así como el ensamblaje generacional y tal vez esas características que me parecieron originales y muy bien empleadas en esta obra, me parezcan repetitivas en la segunda, no se… ya os contaré. Por lo pronto acabo de terminar con Snuff de Chuck Palahniuk, cuya reseña dejo para la próxima semana, y ando liada con Perdidos, de Pter Straub.
Feliz semana y dulces lecturas :)